Por favor, perdoname cuando me quejo, Oh Mandino
“Por Favor perdóname cuando me quejo”
Hoy en el autobús he visto a una chica preciosa de cabello dorado.
Le envidiaba, pues se la veía muy alegre. Me habría gustado tener
su belleza. Cuando se levantó para bajar, la vi cojear por el pasillo.
Le faltaba una pierna. Llevaba una muleta. Pero al pasar junto a mí, sonrió.
Tengo dos piernas y el mundo es mío.
Me detuve a comprar caramelos. El chico que los vendía era muy simpático.
Charlé con él y pareció alegrarse de que no tuviera prisa por irme. Cuando me
iba, me dijo: gracias señor, ha sido muy amable. Es agradable hablar con gente como usted. Verá-añadió-, es que soy ciego.
Por favor, perdóname cuando me quejo. Tengo dos ojos y el mundo es mío.
Después, al andar por la calle, vi a un niño de ojos azules, que miraba a otros jugar,
sin saber qué hacer. Me paré por un momento y le dije: ¿Por qué no juegas con los
demás? Dirigió la vista al frente sin decir nada, y entonces supe que no oía.
Por favor, perdóname cuando me quejo. Tengo dos oídos, y el mundo
es mío.
Teniendo pies que me llevan a donde quiero ir, ojos para ver el resplandor del ocaso y oídos para oír cuanto quiero saber, por favor, perdóname si me quejo.
Soy un afortunado, pues el mundo es mío”
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Miguel De La Fuente, entrenador personal, life coach, Autor de los bestsellers "21 maneras de perder peso fácilmente" y "Pierde peso comiendo como una vaca". Creador del sistema integral de salud y bienestar "Mejor Cada Día". Subscríbete a mejorcadadia.com.

















