¿Su entrenamiento se convirtió en una rutina?
Categorias: Actividad fisica, Curiosidades, Motivacion
Muchas personas me piden sugerencias cuando sus rutinas de ejercicios les empiezan a aburrir; eso le sucede, sobre todo, a quienes mantienen una disciplina de entrenamiento desde hace mucho tiempo. Porque hasta los más disciplinados alguna vez son víctimas de este dilema, y algunos llegan a desistir del ejercicio. Y los que no desisten, pasan a practicarlo por obligación.
Ante esa situación, ¿qué puede hacerse? Ante todo, hay que elogiarse a uno mismo y no preocuparse. No se persiga mentalmente (“si dejo de entrenar voy a ganar peso”, “voy a perder la práctica”, “me quedaré sin aliento”), ni pensamientos por el estilo, Déjelos fuera de su cabeza y no se deje contaminar por ellos.
El truco es modificar el orden del entrenamiento: si comienza con ejercicios aeróbicos, invierta la secuencia o súmele otras modalidades a la hora de comenzar. En la lista pueden entrar desde artes marciales hasta algún tipo de danza. Si está en un gimnasio, revise nuevamente el catálogo con las actividades que éste le ofrece, sean yoga, spinning, natación o afines. Opciones sobran, y éstas pueden ir desde la danza árabe, o flamenca, al jazz o ballet.

Si entrena en casa, apréndase alguna coreografía distinta a la usual, y empiece a perfeccionarla usando su imaginación y ganas de divertirse. Lo que no puede hacer es tirar la toalla y desistir de su rutina de ejercicio físico.
Si los niños forman parte de su vida, anótelos en la tarea de aprender una nueva coreografía (a ellos seguramente les encantará compartir la rutina con usted!). Quienes no tienen hijos pueden sumar algún compañero del entorno, sea la mamá, la pareja o un amigo. La consigna es atender al llamado de su cerebro, que demanda novedades. En la actividad física, como en cualquier área de la vida, la renovación es muy importante.
Su cuerpo es un termómetro de su bienestar físico y mental, y su deber es darle lo mejor a ambos. Lo que el cuerpo quiere es movimiento, eso no lo dude! Escuche con cuidado los latidos de su corazón, que le susurran “va-mos/va-mos/va-mos”. Cada latido es un pedido para que usted corra, baile, salte o camine.
Contenido por:
Cecília Faipó
Especialidad: Actividades naturales

















